
Tres semanas de redadas contra inmigrantes indocumentados en California concluyeron el 22 de mayo, por el momento, con un saldo de 905 arrestados o deportados, 327 de ellos en el área de Los Angeles, según el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Las redadas provocaron críticas de grupos defensores de los indocumentados y de derechos civiles, y tuvieron una amplia cobertura en los medios informativos.
Alrededor de 25 por ciento de los arrestados tenía historial delictivo, además de haber ingresado a Estados Unidos ilegalmente, señaló la portavoz del ICE, Tammy Wilson. Muchos habían ignorado órdenes de deportación o habían regresado al país luego de haber sido deportados.
Uno de los arrestados fue Mariano Ceja-Ochoa, de 31 años, ex convicto del delito de abusar sexualmente de una menor de 14 años, cometido en los años 90. Ceja-Ochoa fue arrestado el 9 de mayo en Dana Point, declaró Wilson.
El individuo está acusado ahora de regresar a Estados Unidos luego de su deportación, delito por el cual podría ser condenado a una pena máxima de 20 años de prisión, agregó la portavoz oficial.
Una mujer de origen británico, de 47 años, fue arrestada en Lancaster. Tiene un historial delictivo de allanamiento de morada, robo y falsificación de documentos, informó Wilson. La británica no se presentó ante un juez de inmigración como se le había ordenado, en 2006, y recibió una orden de deportación en ausencia.
Más de la mitad de los arrestados fueron ya deportados a sus países de origen. Algunos de los que permanecen en centros de detención, esperan comparecer ante jueces de inmigración que escucharán sus casos o fechas específicas para su deportación.
Por primera vez, el ICE divulgó cifras de inmigrantes con órdenes de deportación que se encuentran fugitivos. Según ese organismo oficial hay actualmente 573 mil inmigrantes fugitivos, unos 59 mil menos que en octubre de 2006.
Los grupos pro-inmigrantes exigen que se detengan las redadas y piden que el Congreso apruebe de una vez una reforma migatoria que permita legalizar la situación de aproximadamente 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
En 2006 y 2007, la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos no lograron aprobar dicha reforma, a pesar de que se debatió intensamente en ambas cámaras y se aprobaron algunos anteproyectos de ley.
La senadora Diane Feinstein, demócrata de California, presentó este mes un proyecto de ley que beneficiaría a poco más de un millón de trabajadores agrícolas extranjeros, principalmente mexicanos, que trabajan en los campos de Estados Unidos. Todavía no está claro el futuro de ese proyecto.
La reforma migratoria, como tal, posiblemente no se discutirá hasta
que el nuevo presidente de Estados Unidos tome posesión de su cargo
a finales de enero de 2009.
