
|
Charles Bonaparte fundó del FBI el 26 de julio de 1908
por órdenes del presidente Theodore Roosevelt. (Foto: FBI). |
|---|
Con dos mil invitados de más de 100 países, la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos, también conocida por sus siglas en inglés FBI, está celebrando sus 100 años de vida. El organismo de investigación criminal fue fundado el 26 de julio de 1908 por el procurador general Charles Bonaparte, durante el gobierno del presidente Theodore Roosevelt.
El FBI investiga más de 200 categorías de delitos federales, entre ellas terrorismo internacional y nacional, contraespionaje, crímenes digitales, fraude al gobierno, fraudes electorales, monopolios, robo de identidad, lavado de dinero, asaltos de bancos, asesinatos por contrato y otras muchas.
Actualmente, los estadounidenses dan por hecho que debe existir un organismo que funcione en todo Estados Unidos detrás de los delincuentes más buscados e inclusive espías, así como en la investigación de crímenes horrendos. Pero a principios de siglo XX, la idea de Roosevelt y Bonaparte fue muy controversial, debido al concepto de nación federalista establecido en la Constitución del país. Los departamentos de Policía de Estados Unidos aún hoy día son municipales. La ciudades que no son municipios constituidos o que no tienen presupuesto para mantener una Policía municipal, contratan los servicios del Departamento del Sheriff, que tiene jurisdicción en los condados estadounidenses. Ambos funcionarios se retiraron en 1909, y al hacerlo recomendaron que los 34 agentes que componían el proyecto policiaco, que tenía carácter experimental en aquel momento, se constituyeran en una fuerza permanente.
Hoy día, el FBI tiene un total de 30.847 empleados, entre ellos 12.737 agentes especiales. Los restantes 18.110 son profesionales que trabajan en diferentes áreas de apoyo como analistas de inteligencia, especialistas en idiomas, científicos, expertos en tecnología de la información y otras. El organismo, de jurisdicción nacional, tiene un presupuesto anual de poco más de seis mil millones de dólares, incluyendo 318 millones para programas de antiterrorismo, vigilancia, información tecnológica, actividades forenses, capacitación e intercambio de información.
Por las celebraciones de su centenario, el FBI ha preparado los 10 grandes momentos en la historia del organismo. Los 10 sucesos comienzan con su propia fundación el 26 de julio de 1908. Luego, la entrada a la agencia del legendario y controversial John Edgar Hoover como director en funciones, el 10 de mayo de 1924, en medio de varios escándalos que plagaban al FBI. Hoover tenía entonces 29 años de edad. Se le atribuye haber creado en la siguiente década una serie de estándares profesionales, como el archivo de identificación de criminales, una historia de antecedentes penales, un laboratorio técnico, la recopilación de estadísticas nacionales de crímenes, y programas de contratación y capacitación del personal, entre otros. Sus críticos lo acusaron de crear minuciosos expedientes de sus enemigos, especialmente políticos e intelectuales. Fue jefe del FBI durante 48 años hasta su muerte el 2 mayo de 1972. Murió mientras dormía.
El tercer suceso en la lista es la llamada "Masacre de Kansas City" del 17 de junio de 1933, en la que un grupo de mafiosos abrió fuego en una terminal de trenes contra agentes del orden que transportaban a un prisionero capturado tras fugarse. Murieron un jefe de policía, dos policías y un agente especial del FBI. A partir de ese suceso, el Congreso de Estados Unidos autorizó a los agentes especiales a portar armas, a realizar arrestos y a desplegar una fuerte ofensiva contra el crimen organizado.
En cuarto lugar está la muerte del famoso gangster John Dillinger, el 22 de julio de 1934. Dillinger era el más famoso de los gansters de la era de la Gran Depresión. Luego de una larga cacería, el FBI lo mató durante un tiroteo en las calles de Chicago. Este episodio otorgó fama mundial al FBI.
El quinto momento histórico citado por el FBI es una orden secreta expedida por el entonces presidente Franklin Roosevelt el 26 de junio de 1939, mediante la que encomendaba al FBI, al Ejército y a la Marina de Guerra el cuidado de la seguridad nacional, especialmente en la lucha contra el espionaje, el sabotaje y la subversión. La Segunda Guerra Mundial ya estaba en marcha en Europa.
El sexto momento es uno de los más controversiales. La búsqueda y captura de 108 presuntos espías al servicio de la Unión Soviética a finales de la década de los 40, entre ellos los esposos Julius y Ethel Rosenberg, Judith Coplon y Klaus Fusch. Muchos de ellos terminaron en la silla eléctrica.
El séptimo suceso, del 21 de junio de 1964, se conoce como "Mississippi Burning". De hecho hay una película con ese título sobre el acontecimiento. Ese día, tres jóvenes voluntarios que estaban ayudando a registrar votantes negros en Mississipi, desaparecieron. El presidente Lyndon Johnson ordenó una investigación federal encabezada por el FBI, que finalmente descubrió que los jóvenes activistas habían sido asesinados por el Ku Klux Klan. En el más duro golpe de la época al KKK, los involucrados en el crimen fueron condenados a purgar penas de cárcel.
El octavo episodio del 15 de octubre de 1970 tuvo que ver con la aprobación por parte del Congreso de una ley contra la corrupción y el latrocinio, en cuya aplicación el FBI jugó un papel protagónico frente a familias de la Mafia, la corrupción, pandillas callejeras, redes de narcotráfico e inclusive el financiamiento de actividades terroristas.
El noveno suceso del 18 de noviembre de 1975 se relaciona con escándalos de abuso de poder de la comunidad de inteligencia, a raíz del caso Watergate que costó la presidencia a Richard Nixon. El senador Frank Church estableció una serie de audiencias que afectaron directamente al FBI por la manera en que condujo la investigación de la muerte del líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr., sus prácticas de vigilancia y otras actividades. A partir de aquel momento, el FBI restructuró sus operaciones y programas de seguridad nacional, y trabajó con el procurador general de la nación en la elaboración de nuevas pautas de comportamiento en concordancia con los derechos constitucionales de los ciudadanos.
El décimo y último suceso en la lista elaborada por el propio
FBI es el fatídico 11 de septiembre de 2001, cuando se produjeron
los ataques terroristas contra Nueva York y Washington. A partir de ese
momento, el organismo fue objeto de grandes transformaciones internas al
igual que todos los aparatos de seguridad e inteligencia de Estados Unidos.
Aun así, el FBI asegura haber descubierto cerca de 60 conspiraciones
terroristas durante la década de los 90, antes de los atentados
de 2001.
