
Progresa la Ley de Rescate Hipotecario
El Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos han aprobado
una ley de rescate hipotecario que podría ayudar a 400 mil personas a no
perder sus viviendas, en medio de la peor crisis inmobiliaria desde la
Gran Depresión.
Con 72 votos a favor y 13 en contra, el Senado dio luz verde a un proyecto
de ley que autoriza más de 3.900 millones
de dólares
para ayudar a las comunidades urbanas más dañadas por la crisis
hipotecaria del país.
El presidente George W. Bush anunció que firmaría la ley, a la cual se
había opuesto en un principio.
Los embargos de viviendas hipotecadas en Estados Unidos están cerca
de la cifra récord de tres millones, 121% más que
el año pasado. Y también hoy, en el país y por el
colapso hipotecario, hay casi 19 millones de viviendas vacías.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos había aprobado
el plan de rescate, días antes.
Este nuevo proyecto permitirá al Gobierno ayudar a los propietarios a obtener nuevos créditos más baratos al activar un presupuesto de hasta 300 mil millones de dólares.
La votación de la cámara baja fue de 272 votos a favor y 152 en contra del proyecto.
Las instituciones semipúblicas Fannie Mae y Freddie Mac recibirán un gran apoyo, con esta ley.
Estados Unidos entró en una fuerte crisis inmobiliaria en 2007
luego de un largo y desproporcionado "boom" de los precios de la vivienda,
ocasionado principalmente por una gran demanda durante casi toda esta década.
La demanda se debió a la venta de hipotecas de alto riesgo, que permitían
a muchas personas obtener préstamos hipotecarios con intereses variables
y programas que hacían fácil reunir los requisitos necesarios para recibir
dichos préstamos. En pocos años, los nuevos propietarios sufrieron
fuertes aumentos en los pagos mensuales de sus hipotecas, y con la caída
de los precios de las viviendas, el valor de sus casas se desplomó. Entonces
se vieron con una deuda superior al valor de sus viviendas. Muchos abandonaron
sus casas, al no poder pagar sus préstamos hipotecarios y no tener oportunidad
alguna de refinanciar o vender.
