
Un temblor de 5.4 grados en la escala de Richter estremeció todo el sur de California cerca del mediodía del 29 de julio. La sacudida se sintió desde San Diego, cerca de la frontera mexicana, hasta Las Vegas, en el estado de Nevada.
El Servicio Geológico Nacional de Estados Unidos (USGS)
hizo esta medida del terremoto en una segunda lectura y estableció su
epicentro unos 40 kilométros
al sureste del centro de Los Angeles, a unos cuatro kilómetros de
la localidad de Chino Hills, en el condado de San Bernardino. El fenómeno
se produjo a una profundidad de aproximadamente 15 kilómetros. Hubo
una lectura preliminar que midió el temblor en 5.8 grados.
Kate Hutton, portavoz del USGS en el Instituto Tecnológico de California, en
Pasadena, dijo que en la siguiente hora se habían sentido 27 réplicas menores.
Hutton advirtió que cualquier temblor en el sur de California podría producir
réplicas de magnitud igual o superior al temblor original.
Por lo menos cinco personas sufrieron lesiones leves, y algunas tiendas de
Chino Hills y los alrededores tuvieron que cerrar para colocar de nuevos los
productos en los estantes.
El terremoto se sintió con fuerza en la redacción de Contacto, en la ciudad de Glendale, California, a menos de 10 kilómetros del centro de Los Angeles. El movimiento telúrico tuvo una duración de menos de 15 segundos.
La televisión local mostró imágenes de
los centros de atracción del sur de California, entre ellos Disneyland,
donde se sintieron gritos de los asistentes cuando se produjo el estremecimiento.
El canal local de la cadena ABC presentó imágenes de Chino Hills, con calles
inundadas de agua, aparentemente por la rotura de tuberías del servicio público.
El USGS califica este tipo de temblor de "moderado", y calcula
que en todo el mundo se producen unos 500 terremotos de este tipo al año.
Jorgelina Pérez sintió "muy fuerte" el temblor en su casa de Fontana,
también en el condado de San Bernardino, "todo se estremeció", pero "nada
se cayó ni se rompió".
El último gran terromoto que sacudió el sur de
California ocurrió
en enero de 1994. Tuvo una magnitud de 6.7 grados en la escala de Richter,
y causó efectos demoledores. Hubo 60 muertos y siete mil heridos.
Veinte mil personas quedaron sin hogar y 40 mil edificaciones sufrieron daños.
El temblor se sintió en los condados de Los Angeles, Ventura, Orange
y San Bernardino. Produjo pérdidas materiales calculadas entre 13
mil millones y 20 mil millones de dólares.
¿Se Puede Predecir un Terremoto?
