Cuba y Estados Unidos: No Va a Pasar Nada


Cuba, libertad de expresion prohibida.

Logo de Café Impresso, columna de Jesús Hernández Cuéllar

Cuba y Estados Unidos, No Va a Pasar Nada

JESUS HERNANDEZ CUELLAR

En un paso político sin precedente en el último medio siglo, Barack Obama anunció el 17 de diciembre (2014) que Estados Unidos ha sostenido negociaciones con el régimen del general Raúl Castro, para tratar de restablecer las relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba. Es posiblemente la medida más audaz y peligrosa que se haya propuesto Obama en sus seis años de gobierno, tomando en cuenta que la Casa Blanca no puede llevar a cabo ese paso sin apoyo de ambas cámaras del Congreso, especialmente en un momento en que la luna de miel liberal con el electorado norteamericano ha llegado a su fin tras la aplastante derrota demócrata en noviembre pasado.

El efecto que podría tener la medida, más allá de la liberación del contratista Alan Gross en Cuba, y la de tres espías cubanos que permanecían en cárceles norteamericanas, es poner en manos de los conservadores republicanos y de no pocos demócratas, todo un arsenal de argumentos para dar el tiro de gracia a un gobierno debilitado por las acciones de su propio presidente.

Castro admitió desde La Habana, en un breve discurso, que el embargo comercial fue convertido en ley, por lo que Obama solamente "puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas".

Ni siquiera la prohibición de viajes de estadounidenses a la isla podrá llevarse a cabo plenamente. La Casa Blanca reconoció que no podía "suspender completamente las prohibiciones de viajes a Cuba" sin el Congreso. Un portavoz dijo después del discurso de Obama que el gobierno "está autorizando los viajes tanto como le resulta posible, dentro de las retricciones de la ley".

Por el discurso de Obama, sabemos lo que la Casa Blanca está dispuesta a conceder, algo que es muy diferente a lo que puede hacer, dentro del marco de la ley. Pero, ¿qué está dispuesto a conceder el general Raúl Castro, más allá de la liberación de Alan Gross? ¿Habrá cambios democráticos en Cuba? ¿Suspenderá el régimen comunista su acoso a la oposición, y encarcelamiento de disidentes? ¿Se permitirá a los cubanos expresar lo que piensan sin miedo a ir a la cárcel? ¿Podrán los cubanos elegir su destino político en elecciones democráticas, pluripartidistas y bajo supervisión de observadores internacionales?

En Washington, Obama explicó lo que se proponía. En La Habana, Castro dijo que "debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias". También precisó que las negociaciones se llevaron a cabo mediante "un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo", lo cual en el lenguaje político cubano significa algo muy simple: Cuba seguirá igual.

En lo que se refiere al aspecto humanitario de la noticia, de cualquier manera el embargo actual ya comprende exenciones muy específicas. Cuba puede comprar alimentos y medicinas en Estados Unidos desde hace muchos años. De hecho, Estados Unidos es el mayor exportador de comida y productos agrícolas a Cuba, desde el huracán Michelle en 2001. Sus ventas a la isla han superado los 4.689 millones de dólares en efectivo desde entonces. Solo en 2013, Estados Unidos autorizó ventas de este tipo a Cuba por más de 348 millones de dólares, un ligero descenso con respecto a 2012, cuando esas ventas llegaron a la cifra récord de 457 millones 318 mil 357 dólares, según el Consejo de Relaciones Económicas Cuba/EE.UU.(CubaTrade.org).

Los partidarios de un cambio de política de Washington hacia La Habana argumentan que con más de medio siglo de sanciones, no se ha logrado una transición a la democracia en Cuba. Esto es cierto. Y también es cierto que Cuba sostiene relaciones diplomáticas y comerciales con más de 180 países del mundo, entre ellos Canadá, Australia, Japón y los de la Unión Europea, y esas relaciones tampoco han provocado un cambio político en la isla. Sería una utopía extrema pensar que algunos pequeños cambios, o inclusive plenas relaciones de Washington con La Habana, podrían conducir a ese cambio que tanto necesita el pueblo de Cuba.

En 1977, el presidente Jimmy Carter permitió la apertura de oficinas de intereses de ambos países en Washington y La Habana, e hizo todo lo humanamente posible por acercarse a Fidel Castro. A cambio, el líder comunista envió decenas de miles de tropas a combatir en dos guerras africanas, en respaldo a fuerzas hostiles a Estados Unidos. En 1981, el presidente Ronald Reagan envió a La Habana al general Vernon Walters con el propósito de explorar un acercamiento. Fue un fracaso. A mediados de los 90, todo estaba listo para que el presidente Bill Clinton abriera un espacio a las relaciones con La Habana, pero el 24 de febrero de 1996 aviones de guerra cubanos derribaron dos avionetas civiles desarmadas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales en el Estrecho de la Florida, con saldo de cuatro muertos, entre ellos tres ciudadanos norteamericanos. Resultado: Clinton se vio obligado a firmar la Ley Helms-Burton, que codificó las sanciones comerciales contra Cuba, un proyecto que rige el embargo a la isla con apoyo de ambos partidos mayoritarios en las dos cámaras del Congreso.

La decisión de Obama podría ser otro paso fallido en la política exterior de un presidente que ha dado suficientes dolores de cabeza a su propio partido, pero sobre todo, podría ser un autogol en cuanto a las aspiraciones del mandatario de llevar a cabo otras medidas verdaderamente prioritarias para Estados Unidos, en los dos años que aun debe permanecer en la Casa Blanca con un Congreso dominado por sus adversarios republicanos.

Como siempre, el tiempo dirá la última palabra…, y también los votantes en noviembre de 2016.

(Hernández Cuéllar, autor de la columna Cafe Impresso, es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Es también autor del libro ¡Última hora! - Manual para el consumidor de noticias de la era digital. Desde 1981 ha trabajado en todo tipo de medios: agencias de prensa, diarios, radio, televisión, semanarios, internet, revistas y redes sociales. Fue redactor de la agencia EFE en Cuba, Costa Rica y Estados Unidos, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles, California, e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA).

Anuncio del presidente Barack Obama sobre Cuba (inglés):

Discurso del general Raúl Castro en La Habana

Comercio Actual entre Cuba y EE.UU. (inglés, PDF):

Sale el Primer Manual en Español para el Consumidor de Noticias

Para compartir este artículo:


Música, Cine, Festivales, Eventos Especiales

Tecnología - Redes Sociales, Teléfonos Inteligentes, Internet

EE.UU.: Los Hispanos Abrazan la Tecnología Digital

El Legado Hispano en Estados Unidos

Latinos en el Cine y la TV de Hollywood

Más de $60 Mil Millones en Remesas para América Latina

Para enviar un mensaje a ContactoMagazine.com

Más sobre los Latinos en Estados Unidos

 


Portada de ContactoMagazine.com


© Contacto Magazine

Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos periodísticos de Contacto Magazine en medios impresos, radio y televisión, libros, sitios web de Internet, CDs, DVDs y otros medios de comunicación masiva. Los interesados en recibir una licencia de reproducción del contenido de Contacto Magazine, pueden enviar una solicitud al editor.


América-Mundo, Inmigración, Arte y Cultura, Espectáculos, Ciencia y Salud, Latinos en EE.UU. México, Cuba, Tecnología, Un Poco de Humor, Fiesta Latina, Comida Latina, Café Impresso, Portada










Ciberguerras

Alerta ante el Peligro de las Ciberguerras

La informática se está convirtiendo poco a poco en un arma peligrosa, y las guerras del futuro ya se están librando a ciertos niveles en el espacio cibernético. El secretario de Defensa de EE.UU., Chuck Hagel, informó que el Pentágono está dándole una importancia significativa a su unidad de ciberguerras con el propósito de frenar cualquier ataque extranjero contra sus redes e infraestructura.

Muchos se preguntan si se puede predecir un terremoto.

¿Se Puede Predecir un Terremoto?

Desde hace años los californianos esperan un devastador terremoto de más de ocho grados en la escala de Richter, que ha sido bautizado antes de llegar con el nombre de "El Grande" (The Big One). Muchos creen que cuando ello ocurra, California podría quedar dividida en dos, con la región que corre sobre las costas del Pacífico posiblemente convertida en una isla. ¿Exageración?



Sector financiero de Nueva York.

¿Un Sustituto para Estados Unidos?

• Un Estudio de Inteligencia Militar Señala que la Economía de China Superará a la de EE.UU. antes de 2030.

• Si Bien el Poder Económico, Tecnológico y Militar de Washington es Asombroso, su Enorme Deuda Pone los Pelos de Punta.

• Analistas de Ideas Contrarias como Carlos A. Montaner, Noam Chomsky y Roberto Alvarez Quiñones No Ven un Competidor para EE.UU.

Las dantescas imágenes del derrumbe de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York en 2001, las apocalípticas escenas de las guerras de Irak y Afganistán y el estallido de la crisis financiera de 2008 que profundizó el camino hacia la Gran Recesión, así como el impresionante crecimiento económico de China y la enorme deuda pública de Washington son, para muchos, pruebas irrefutables de que Estados Unidos no podrá ser por mucho tiempo más la potencia hegemónica más próspera y poderosa que haya conocido la historia de la humanidad. ¿Será cierto? Y si lo es, ¿qué otro país podría ocupar esa privilegiada posición?

El Congreso de EE.UU. en pleno...

Reforma Migratoria: ¿Por Qué en el 86 Sí?

Durante una larga etapa, el Congreso de Estados Unidos, organizaciones comunitarias, líderes políticos y religiosos, amigos y enemigos, han sido protagonistas de un intenso debate acerca de la posibilidad de cambiar las leyes de inmigración, ante la presencia innegable de 11 millones de extranjeros sin documentos migratorios. En 1986 se aprobó una reforma a las leyes vigentes que permitió la legalización de unos tres millones de inmigrantes indocumentados. En la última década, repetir aquel proceso con éxito, ha sido poco menos que imposible. ¿Por qué aquella vez sí se pudo y ahora el mismo propósito se mantiene en el limbo?